jueves, 7 de junio de 2012

Notre-Dame de Paris de Victor Hugo

Sinopsis

Notre-Dame de París, uno de los grandes e indiscutibles clásicos de todos los tiempos, cuenta la historia de la gitana Esmeralda, quien en compañía de su cabra Djali toca la pandereta y baila en las calles de Paris para subsistir, hasta que es acusada de haber asesinado al capitán Phoebus, su amado, y condenada a la horca. Sin embargo, el jorobado Quasimodo, que tras su deformidad esconde un corazón sensible y sediento de amor, lucha por salvar a la gitana.
Recreación del mito de la bella y la bestia y uno de los monumentos a la literatura francesa, Notre-Dame de Paris es una historia verdaderamente inmortal.
Una lágrima por una gota de agua.

Esmeralda y Djali

Opinión Personal

Leer a Víctor Hugo es un placer para los sentidos. No sólo por sus fantásticas historias y sus profundos personajes, sino por su conocimiento del ser humano. Siempre lo he dicho y sigo defendiéndolo; Víctor Hugo es el mayor conocedor del alma humana y utiliza ese conocimiento en sus libros con maestría y talento.
Notre-Dame de Paris es una obra maestra de principio a fin: una narración excelente y muy propia del autor, unos personajes entrañables y escritos a la perfección y una historia apasionante sin ser excesiva. 
Y es que la magia de Víctor Hugo radica en que cuenta historias reales con personajes reales, nada de heroínas y príncipes azules: escribe sobre la vida y eso siempre nos devuelve a la realidad.
Seguramente la adaptación más famosa de este clásico sea la que hizo Disney allá por el año 96, bien, no tiene color: nada que ver. Obviamente Disney la adapto para los niños y en Notre-Dame de Paris encontramos unos personajes más oscuros y una historia más pasional que romantica. 
Y es que Notre-Dame de París no es otra cosa que un canto al amor: el amor que se transforma en obsesion, el amor que se entrega y el amor que sobrevive a la muerte.
Todas estas clases de amor se representan en un personaje: Frollo, cuya pasión es desbordante y me hizo sentir incluso pena por él. La cándida Esmeralda, quien se enamora perdidamente de Phoebus, quien ve en ella un interés puramente sexual y finalmente Quasimodo, quien ama con todo su corazón y más alla de los limites de la vida.

Una obra verdaderamente inmortal, pura belleza y pasión.

La caída de Frollo

La frase

"Cuando intentaron separarlo del esqueleto al que abrazaba, se convirtió el polvo."

miércoles, 6 de junio de 2012

6 de junio de 1832

Bahorel y Prouvaire habían muerto. Bousset cayó muerto, Feuilly cayó muerto, Courfeyrac cayó muerto, Joly cayó muerto; Combeferre, atravesado por tres bayonetazos en el pecho en el momento en que recogía a un soldado herido, sólo tuvo tiempo de mirar al cielo y expiró.
Enjolras, atravesado por ocho tiros, quedó adosado a la pared cómo si las balas lo hubiesen clavado a ella. Solamente inclinó la cabeza.
Grantaire, fulminado, cayó a sus pies.


Reposez en paix, mes amis.

martes, 5 de junio de 2012

5 de junio de 1832

5 de junio de 1832. Hace hoy 180 años.
París esta de luto. Las nubes cubren el cielo y la lluvia, como lágrimas derramadas por Dios, cae sobre el pavimento ennegrecido por la humedad.
Negro el cielo; negro el destino de los hombres.
Tres tiros, desorientados, se pierden entre la multitud, el ánimo se enciende y la fatalidad sucede.


La lluvia corre por los adoquines y ese flujo parece guiar a las almas que claman justicia.
Una estructura de madera, pura sombra, se instala en el centro de la calle como muestra del pensamiento de aquel que sufre.
La lluvia cesa pero el cielo, testigo único de lo que ocurre, permanece sumido en la oscuridad.
Columnas de humo crecen por doquier: allá en Saint-Mérri, acá en Saint-Denis...
Aquí, en la Rue de la Chanvrerie,dónde el olor a pólvora se antoja un augurio fatal. Cae la noche y sólo la bandera que hondea sobre la barricada parece tener vida: roja como el amanecer, roja como la sangre.

Ellos, los parapetados, guardan silencio.
¿Los recordara el mundo una vez haya amanecido?
Aún tienen fe. Aún guardan esperanzas.
Sólo queda ya la espera y el silencio...veo unos ojos azules brillantes, casi esquivos, que parecen contemplar, perdidos en esa inmensidad que es el alma propia, el fin. 
El fin que se acerca.
Inexorable.

lunes, 4 de junio de 2012

Póker de Voces

Ayer, tras algún tiempo de espera y después de no haber podido ir a ninguna función anterior por motivos laborales, pude acudir finalmente al Teatro Arteria Paral·lel para ver a Póker de Voces.


El concepto de Póker de Voces es sencillo: 
Cuatro amigos y artistas: Ignasi Vidal (quién se despidió ayer anunciando al nuevo integrante del grupo: Paco Arrojo), Daniel Diges, Pablo Puyol y David Ordinas, que se unen en su hábitat natural, un escenario, para contar en clave de humor sus aventuras y desventuras en el mundo de los musicales y el teatro.

Un espectáculo maravilloso y completamente recomendable: lleno de diversión y batallitas. 
Canciones maravillosas cómo Defying Gravity o Le temps des Cathedrales…y un montón de talento.

¡Si no los has visto ya...deberías!




Ehm...el carrer Balmes, si us plau?

viernes, 1 de junio de 2012

Marcapaginas: Les Misérables

Hace cuatro días mi hermana menor, Alba, comenzó a leerse Los Miserables
Esto no parece ninguna hazaña, pero desde luego lo es si tenemos en cuenta su edad: este mes pasado cumplió catorce años.
Que alguien tan sumamente joven tenga el valor para coger un libro de más de mil paginas dice mucho sobre ella y sobre la grandiosa persona que es y se convertirá.
Su pasión hacia esta obra es tan incondicional cómo la mía, por eso y para animarla en la ardua tarea de leer sobre una época totalmente distante y desconocida para ella, decidí ponerme manos a la obra y hacerle un regalo especial para que la acompañe siempre durante esa aventura que es la lectura.



Ella es una enamorada de Les Amis de l'ABC y en especial de su líder Enjolras, por lo que decidí inspirarme en él y en su bienamada Patria para realizar este marcapaginas. Esta inspirada en la vestimenta masculina de la época y en ella se mezclan los tres colores de Francia y para coronar este pequeño detalle añadí una bandera tricolor para no olvidar la esencia revolucionaria.

Inspirada por esa ola creativa que es el siglo XIX decidí crear también un marcapaginas en el cual se reflejara la esencia y vestimenta de la mujer. 
¿Y qué había más femenino en esa época que un corsé?
Me puse manos a la obra y cree esta prenda en color blanco con un detalle de flores en el escote y los lazos posteriores en color rosa y debo decir que quedo muy sencillo y elegante.

Los Miserables y Notre-Dame de París

La verdad es que el resultado es muy bonito y queda estupendamente bien en nuestro libros de época por lo que no descarto ir creando más cositas como esta poco a poco.

Lasciate ogni Speranza

[...]" Su pecho, en efecto, estaba desgarrado como por la zarpa de un tigre, y tenía en un costado una herida bastante grande sin cicatrizar. La prisionera retrocedió horrorizada.

-¡Oh, muchacha, ten piedad de mí! - dijo el sacerdote - Te crees desgraciada, pero no sabes lo que es la desgracia. ¡Amar a una mujer! ¡Ser sacerdote! ¡Ser odiado! Amarla con todas las fuerzas de tu alma, sentir que darías por la mas mínima de sus sonrisas tu sangre, tus entrañas, tu reputación, tu salvación, la inmortalidad y la eternidad, esta vida y la otra, lamentar no haber sido rey, genio, emperador, Arcángel o Dios para poner a sus pies a un esclavo mayor, abrazarla día y noche en tus sueños y en tus pensamientos, ¡y verla enamorada de un uniforme de soldado!, ¡y no poder ofrecerle sino una sucia sotana de sacerdote que le dará miedo y asco!
¡Estar presente , con tus celos y tu rabia, mientras ella prodiga a un miserable fanfarrón imbécil tesoros de amor y de belleza! ¡Ver ese cuerpo cuya forma te abrasa, esos senos tan dulces, esa carne palpitar y enrojecer bajo los besos de otro! ¡Oh, santo cielo! ¡Amar sus pies, sus brazos, sus hombros, pensar en sus venas azules y en su piel morena hasta retorcerte noches enteras en el suelo de la celda, y ver todas las caricias que has soñado para ella desembocar en la tortura! ¡No haber conseguido más que acostarla en la cama de cuero! ¡Oh, esas son las verdaderas tenazas calentadas en el fuego del infierno! ¡Bienaventurado aquel que es serrado entre dos tablas, aquel que es descuartizado mediante la fuerza de cuatro caballos!
¿Sabes lo que ese suplicio que te infligen durante largas noches tus arterias que hierven, tu corazón que revienta, tu cabeza que estalla, tus dientes que te muerden las manos, torturadores despiadados que te voltean continuamente, como sobre una parrilla ardiente, sobre un pensamiento de amor, de celos y de desesperación? ¡Muchacha, por lo que más quieras, concédeme un momento de tregua, echa un poco de ceniza sobre estas brasas! Enjuga, te lo ruego, el sudor que corre en gruesas gotas por mi frente! ¡Niña, torturarme con una mano, pero acaríciame con la otra! ¡Ten piedad, muchacha! ¡Ten piedad de mí!-"


Libro Octavo
Capítulo III: "Lasciate ogni Speranza"
Notre-Dame de Paris, Victor Hugo