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miércoles, 14 de noviembre de 2012

Halloween 2012

Siento ir con tantísimo retraso respecto a los post, pero ponerme a prepararlos me cuesta bastante por que muchas veces, no se que contaros. Sé que quizás este post, de entrada, no parezca demasiado de época , pero lo cierto es que si lo es.

Halloween es una festividad que me apasiona y no podía dejarla pasar de largo, mucho menos cuando esto supone disfrazarse y actuar un poco, cosas que también me encantan.
Sin más preámbulos, paso a enseñaros mi disfraz de Halloween, que no podía ser otro que este:

Una toma con la decoración de la entrada.
El de la fotografia es Louis Antoine León de Saint-Just, un convencional.

Sí, me disfrace de Marie Antoinette...decapitada. Me apetecía mucho meterme en la piel de la última reina de Francia e imaginar como habría sido ella tras su escandalosa muerte; un fantasma inmortal vagando por los confines del mundo y mirando con nostalgia e ira al género humano que la condeno y asesino.

Es bien sabido que a Marie Antoinette le encantaban los dulces.
Aquí poso con uno de los pastelitos sangrientos que hice para la oscasión.

Qu'ils mangent de la brîoche!

Como veis, el disfraz en si no tiene demasiado trabajo, lo único que hubo que coser fue la falda, ya que el corsé y el encaje es algo que uso habitualmente. Lo cierto es que no quería una Marie Antoinette pomposa, ya que el disfraz la representa tras su muerte; por eso no veis ni grandes faldas ni voluminosas cabelleras.
En un principio pensé en ir de color negro, por el luto del rey Louis XVI, pero más tarde pensé en ir de blanco ya que cuando ella fue ejecutada este fue el color que se le permitió llevar.
La peluca fue, sin duda, lo que más trabajo me dio ya que tuve que domar sus rizos rebeldes y darle un aspecto más realista: la adición de las arañas es meramente un canto a los tocados de la época  por que no se como habría sido Marie Antoinette como fantasma, pero estoy segura que seria la elegancia y el detalle en persona.

Sí, me encanta asustar a la gente.

Mi hermana también se disfrazo de un personaje parisiense de época  el Fantasma de la Opera. Un disfraz sencillo, original y con mucho juego. ¡Ganó el premio a mejor Maquillaje! Comprenderéis por que si seguís leyendo.

El Ángel Enmascarado

Es el Fantasma de la Opera

El maquillaje que tanto tiempo y esfuerzo costo sacar adelante.


jueves, 4 de octubre de 2012

Paris: Deuxième Jour


Nuestro segundo día en Paris amaneció nublado y aun que el cielo amenazaba con llover nos fuimos a la aventura. Tomamos el RER en Gare d’Austerlitz y pusimos rumbo al Château de Versailles, un lugar con el que llevaba soñando algún tiempo.
El viaje fue lento, entre 35-40 minutos, pero no por ello desagradable; pudimos descansar e ilusionarnos por lo que estábamos a punto de descubrir.

Porte Royale

Château de Versailles

Château de Versailles

Cuando llegamos allí no tuvimos más que seguir a la marabunta de gente para estar ante el impresionante palacio. Tuvimos que hacer un par de colas: una para comprar las entradas y otra para pasar el control y por fin estuvimos dentro. El precio incluye audioguía por lo que puedes enterarte de todo lo que te rodea. La primera parte consta de un poco de la historia del palacio y los reyes que vivieron en él, es muy interesante e informativo sobre todo si nunca has leído nada sobre el lugar, pero lo más asombroso nos espera en la segunda planta.
Allí es donde verdaderamente empieza la magia.

Salle d'Hércules

Visitamos algunas salas del palacio que antaño servían como lugar de reunión, quizás las más famosas e impresionantes sean la sala de Hércules y la sala de Venus. Después de caminar por las dependencias del palacio llegamos a la antecámara de la Galería de los Espejos, una de las estancias más bellas que mis ojos han tenido el honor de contemplar.
Galerie des Glaces

Después se nos muestran la antecámara y la habitación de Monsieur Le Roi y más adelante las dependencias de Madame La Reine, dónde podemos visitar la habitación de Marie Antoinette, que según se dice esta tal y como ella la dejo cuando abandono Versalles para nunca más volver.

Chambre du Roi

Chambre de la Reine


Por suerte, nosotros aún no teníamos que irnos y dado que los revolucionarios parecían estar en calma proseguimos tras comer, a un precio excesivo, eso sí.
La tarde la dedicamos a los jardines, por los que andamos un poquito pese a la lluvia. Caminamos hasta el Grand Trianon para maravillarnos con sus salas llenas de color y su exposición sobre las Damas que lo habían usado alguna vez y después llego otro de los momentos clave del día: la visita al Petit Trianon, dónde podemos ver la recreación de una cocina y las habitaciones más intimas de la reina Marie Antoinette.

Grand Trianon et Petit Trianon

Chambre de Marie Antoinette au Petit Trianon

Marie Antoinette par Vignee-Lebrun

Cuando salimos del Petit Trianon había comenzado a llover ligeramente, pero aún así decidimos visitar el Templo del Amor y el Dominio.
¡Oh, porvenir! Llegamos al Dominio y comenzó a diluviar.
Pero el lugar era tan hermoso que la lluvia no pudo hacer más que mejorarlo. Sentados en un banco a cubierto descansamos nuestros cansados pies de viajeros y observamos maravillados la maravilla que es el Dominio y la de aventuras y risas que un día debieron oírse allí.

L'Humeau de la Reine

Cuando escampo nos pusimos en camino y volvimos al palacio, en cuya salida esperaba un precioso arco iris que ponía la guinda a tan perfecto día.

L'Arc en Ciel

domingo, 23 de septiembre de 2012

Château de Versailles: Louis XVI et après la Revolution


Durante el reinado de Louis XVI se llevaron a cabo algunas remodelaciones pero ninguna construcción prominente.

Marie Antoinette et Louis XVI de France

En el Humeau de la Reine se construyó el Belvedere y el Templo del Amor. También se llevó a cabo la redecoración del Teatro de la Reina, construido en 1779.

Belvedere

Temple de l'Amour

Versalles vivió la época dorada de la Francia de los Borbones, pero también vivió su destrucción. En 1789 el palacio fue tomado por el pueblo y la familia real fue obligada a trasladarse a Paris. Versalles quedo vacio hasta que en 1792, tras la caída de la monarquía, fue saqueado.
Durante la época del primer imperio, Bonaparte pensó en transformarlo en su palacio imperial, pero la idea fue desechada y Versalles no volvería a ser utilizado hasta el retorno de la monarquía, pero aún así, Versalles solo fue utilizado de forma episódica.

Aún así, se vivirían en Versalles alguno de los momentos clave de la historia: en 1870 sirvio de cuartel general al ejército prusiano durante el asedio de Paris, fue un refugio durante la Comuna y el centro de las elecciones presidenciales durante la III y IV República.
En Versalles también se firmó el tratado del mismo nombre que pondría fin a la Primera Guerra Mundial.
Estados Generales de 1789 en Versalles

Firma del Tratado de Versalles, 1919

Actualmente Versalles es un palacio nacional puesto al servicio de la República y está abierto al público para que, aun que de manera lejana, se pueda contemplar la época más dorada de la Francia monárquica.

viernes, 7 de septiembre de 2012

Château de Versailles: Au temps de Louis XIV


Cuándo Louis XIV subió al trono francés no tenía en su haber ningún palacio que lo complaciera. Por aquel entonces la familia real vivía en Paris y Louis XIV iba de un lado a otro: vivía a temporadas en el Palacio Real, a ratos en el Louvre y de vez en cuando en las Tullerias. Trató de asentarse en Vincennes y en Saint-Germain-en-Laye y pasó largas temporadas en el palacio de Fontainebleu. El rey, pese a tener todos estos edificios a su disposición no encontraba en ellos las comodidades deseadas.

Château de Versailles

Fue en el año 1651 cuándo Louis XIV visitó Versalles por primera vez y se podría decir que quedó prendado del lugar. Fue diez años después cuándo Louis XIV se decidió a empezar las obras de ampliación del palacio que antaño su padre había usado como refugio de caza, esto produjo incomodidad entre los cortesanos que tacharon Versalles de lugar ingrato y triste.
Mientras Louis Le Vau se encargaba de la redistribución y reconstrucción de las estancias, Charles Errard y Nöel Coypel empezaron los trabajos de decoración. André Le Nôtre se encargó de los exteriores, creando un invernadero y un zoológico.
Por aquella época, Versalles no era más que un lugar de reunión en el que se celebraban fiestas.

Alrededor de 1665 Louis XIV tomó la decisión de realizar una segunda ampliación al palacio con el objetivo de poder pasar días con su Consejo. Se conservo el edificio edificado por Louis XIII por razones monetarias, pero se triplicó la superficie del palacio. Se decoró con mucho gusto y lujo evocando continuamente el tema del sol, omnipresente en Versalles.
Los jardines también sufrieron ampliaciones y se los doto de esculturas creadas por François Girardon y Le Hongre. Dos años más tarde se excavó el estanque del Gran Canal y Le Nôtre dirigió la ampliación del ala central.

Fachada actual 

Entre 1668 y 1670 el palacio sufrió otra remodelación, debido a las continuas quejas de los cortesanos; el palacio era aún demasiado pequeño y algunos se quedaban sin habitación.
Se edificó un revestimiento, que consistía en una segunda edificación que rodearía la primera. Las habitaciones del rey y la reina fueron dispuestas simétricamente y una terraza, frente a los jardines, comunicaría ambas estancias.
La construcción primitiva, de ladrillo y piedra, se conservó revistiendo la fachada con columnas de mármol, balcones de hierro forjado y dorado y bustos sobre las balaustradas. Las pequeñas viviendas adyacentes fueron elevadas y unidas al Castillo Viejo por medio de pabellones que formaban el patio de armas que se cerraba con una cancela dorada.

Con la ampliación del palacio, Louis XIV puso sus miras en construir un edificio cercano al gran palacio que le sirviera como refugio personal. En 1670 se construyo en Trianon de Porcelana.
Siete años más tarde Louis XIV expresó su deseo de instalarse indefinidamente en Versalles por lo que se diseñaron las estancias que facilitarían la instalación de la Corte.
Un año más tarde se construyó la famosa Galería de los Espejos que, como otras galerías, servía para comunicarse con los otros departamentos. Comenzó la construcción del ala sur destinada a alojar a los cortesanos.
La impresionante Galeria de los Espejos

Una vez finalizada la nueva ampliación se construyeron las Grandes y Pequeñas Caballerizas y se confeccionaron nuevos jardines.


Ya en 1682 y sin esperar a la finalización de las obras, Louis XIV se instaló oficialmente en Versalles, tenía 44 años. El rey estableció entonces unas reglas de protocolo rigurosas y complejas que transformaron todos sus actos en una ceremonia casi sagrada: levantarse, comer o incluso dar a luz eran acciones completamente públicas y se realizaban con total solemnidad.

El palacio en tiempos de Louis XIV

La aldea de Versalles se transformó en una verdadera villa que se construyó alrededor del palacio. Los cortesanos edificaron hoteles en los que alojaban a su servicio.
Versalles contaba con alrededor de 70.000 habitantes antes de la Revolución.
Hacía 1687 Louis XIV se cansó del pequeño Trianon de Porcelana que pasó a ampliarse dando como resultado el actual Grand Trianon.

Retrato de Louis XIV

Los últimos coletazos constructivos contaron con la finalización de la Capilla Real en 1710 convirtiendo el palacio de Versalles en un enclave único, construido para demostrar a Europa la grandeza de Francia y de su monarca, quien falleció en 1715 poniendo fin al brillante reinado del rey Sol y al Gran Siglo que más tarde se denominaría Siglo de Louis el Grande.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Marie Thérèse Louise de Savoie, princesse de Lamballe


Marie Thérèse Louise de Savoie-Carignan nació en Turín el 8 de septiembre de 1749.       Hija de Luis Victor de Saboya-Carignan, príncipe de Carignan, y de Cristina Enriqueta Hesse-Reinfels-Rothenburg, ostento desde el momento de su nacimiento el tratamiento de Su Alteza Serenisima.
Marie Thérèse Louise de Savoie-Carignan

Se crió en Turín y fue educada en un régimen riguroso y muy estricto. Era una joven dulce, piadosa y prudente cuando el Duque de Penthiève la escogió como esposa de su hijo Luis Alejandro de Borbón, príncipe de Lamballe.
Marie Thérèse se casó con el príncipe de Lamballe en 1767, como última esperanza para que este encauzara su disipada vida. El matrimonio no tardó en hacer aguas y Marie Thérèse nunca llegó a conocer la felicidad durante los años que duró su matrimonio. El príncipe retomo sus excesos y abandonó a su esposa, quien busco consuelo en su suegro.

En 1768, cuando Marie Thérèse contaba con 19 años, su marido falleció a causa de una enfermedad venera, causada por las relaciones homosexuales que el príncipe había mantenido a lo largo de su vida.
Desde el momento en que su marido falleció, la princesa de Lamballe vivió con su suegro y juntos se dedicaron a diversas obras de caridad. 
Fruto de esta relación nació Luis Juan Alejandro de Borbón, su único hijo.
Marie Thérèse Louise de Savoie-Carignan poco antes de instalarse en la Corte

Fue con la llegada de Marie Antoinette a la Corte cuando Marie Thérèse y la delfina se conocieron. Para cuando Marie Antoinette subió al trono en 1774 ya eran amigas intimas, pero la relación se deterioro poco a poco, ya que mientras la princesa de Lamballe seguía manteniendo su carácter piadoso y recogido, la reina fue volviéndose cada vez más frívola.
Pese al deterioro de la relación inicial, Marie Antoinette nombró a la princesa de Lamballe superintendente de su palacio, cargo que acarreaba planificar las diversiones de la reina.
La reina se dio cuenta rápidamente de que la princesa de Lamballe era excesivamente formal y sus actividades tendían a aburrirla, por lo que Marie Antoinette la substituyo pronto por la Duquesa de Polignac, quien tenia un carácter más insolente y descarado.
Lejos de enfadarse por el abandono repentino de su amistad, la princesa de Lamballe aceptó la nueva condición de la Duquesa de Polignac y se marchó al campo, dónde reemprendio sus actividades caritativas.

La princesa de Lamballe con el famoso Coiffure Pouff.

En 1789, ya con el pensamiento revolucionario en auge, Marie Antoinette pareció tomar consciencia de la situación y se acercó de nuevo a la princesa de Lamballe, quien tenia un carácter más prudente. La amistad fue haciéndose cada vez más solida, por lo que la Duquesa de Polignac se vio pronto relegada de su puesto de favorita y abandono Versalles y a la reina.
Cuando la familia real se vio forzada a regresar a Paris, la princesa de Lamballe los acompañó, viviendo con ellos hasta la fuga de Varennes, dónde ella logró escapar a Inglaterra.

Durante el tiempo que la reina y la princesa de Lamballe vivieron separadas intercambiaban cartas con asiduidad, dónde quedaba patente la verdadera amistad existente entre ellas.
Las cartas fueron tomando un cariz más serio a medida que la Revolución avanzaba y la reina, deseosa de mantener a la princesa de Lamballe lejos de Paris, le pedía que no regresara.

La princesa de Lamballe en sus últimos años en Versalles.

Pero algo sucedió. Un día, la princesa de Lamballe recibió una misiva corta de Marie Antoinette en la cual le decía: Ven a mi enseguida, corro gran peligro.
La princesa de Lamballe regreso a Paris de inmediato, para comprender más tarde que la nota era en realidad un falsificación, una trampa para hacerla regresar a Paris, probablemente urdida por el duque de Orleans, quien seria benefactor de su riqueza después de su muerte.

El 10 de agosto de 1792 la muchedumbre invadió el palacio de las Tullerias y la princesa, junto a la familia real, fue conducida a la Asamblea Nacional. Ese mismo dia se produjo el destronamiento de los reyes. El grupo al completo fue conducido al Temple, para ser separados diez días después; esa fue la última vez que ambas amigas se vieron.
La princesa de Lamballe fue conducida a la prisión de La Forcé.
La muerte de la princesa de Lamballe.

Marie Thérèse, princesa de Lamballe, fue una de las victimas de las Masacres de Septiembre, que tuvieron lugar entre el 2 y el 3 de septiembre de 1792. Sus verdugos se encarnizaron con su cuerpo y con lo que representaba: la princesa fue decapitada y su cuerpo fue sometido a múltiples vejaciones. Su cabeza, peinada y maquillada, fue puesta en la punta de una pica y paseada por todo Paris hasta llegar a la prisión del Temple, dónde se requirió la presencia de Marie Antoinette.
La reina nunca llegó a ver lo que sucedia en el exterior, pero cuando esta pregunto el por que  de tanto alboroto su vedugo le respondió: Es la cabeza de Madame de Lamballe que han querido venir a mostraros. 
Marie Antoinette se desplomo en el acto y se dice que esa fue la única vez que perdió sus fuerzas. 
Grabado de la época que muestran a la turba frente al Temple 
portando la cabeza de la princesa de Lamballe.


Marie Thérèse murió con 43 años, siendo una amiga fiel hasta el final.

Château de Versailles: Introduction et L'Ancien Château


El Palacio de Versalles, popularmente conocido como Château de Versailles, es el edificio que desempeño las funciones de una residencia real en la época dorada de la monarquía francesa. De Versalles se podrían decir muchas cosas pero seguro que no nos equivocamos al decir que es uno de los edificios más maravillosos, bellos y llenos de fuerza que una persona puede tener el placer de contemplar.
El palacio está ubicado en Versalles, a las afueras de la capital francesa y fue construido por Louis XIV, si bien ya durante el reinado de Louis XIII existía en ese mismo lugar un pabellón de caza con jardín, siempre se ha atribuido al rey Sol la construcción del fastuoso palacio.

Dibujo de la fachada del palacio.

El palacio de Versalles y todo su recinto fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1979 y aún hoy, casi tres siglos después de su creación, es uno de los edificios más ricos y hermosos del mundo con un dominio considerable contando aún hoy con algo más de 800 hectáreas.

L'Ancien Château_________________________________________________________
Allá por 1623, Louis XIII mandó construir en medio del bosque una modesta vivienda de ladrillo. Era un refugio de caza, por lo que la vivienda era utilitaria y más bien rústica. 
Más tarde mandaría edificar una nueva vivienda, una pequeña residencia dónde Louis XIII recibía las visitas de su madre Marie de Médicis y a su esposa Ana de Austria. El Castillo Viejo se edificó detrás del edificio actual. La vivienda principal media 24 metros de longitud por 6 de profundidad, construyéndose más tarde dos alas bajas. La habitación del rey ocupaba el centro del edificio.
Dibujo de L'Ancien Château una vez las obras finalizaron.

Fue en el año 1632 cuándo Louis XIII se hizo con una cuantas porciones de tierra para así ampliar la superficie de la que, poco a poco, se había convertido en su residencia habitual. Una vez se amplió la zona residencial, el rey se hizo de más tierras para poder expandir la zona de caza y los jardines, que fueron diseñados a la francesa dos años más tarde.
 Louis XIII
Louis XIII murió en 1643 con el único deseo de instalarse en el edificio que había estado construyendo pero Versalles permaneció virgen y en silencio durante dieciocho años.

viernes, 6 de julio de 2012

Marie Antoinette


Título original: Marie Antoinette


Año de estreno: 2006
Director: Sofía Coppola
Reparto:  Kirsten Dunst (Marie Antoinette), Jason Schwartzman (Louis XVI), Rose Byrnes (Gabrielle de Polignac), Asia Argento (Jeanne Du Barry), Mary Nighy (Marie Louise de Lamballe), Jamie Dornan (Axel von Fersen).


“Todos los ojos estarán puestos en ti” dice la Emperatriz austriaca, Maria Theresa, a su joven hija Maria Antonia. Y vaya si tenía razón; Maria Antonia se convierte pronto en Marie Antoinette, la joven reina de Francia que ira madurando y creciendo en un mundo construido en colores pastel y con sabor a azúcar.

Celebración de la boda de los jovenes Delfines en la Sala de los Espejos

Louis XVI y Marie Antoinette en la Opera de Paris

Adorable. Siempre y cuando no busques una película biográfica de la última reina de Francia. La Marie Antoinette de Sofía Coppola es poco realista y tiene más bien poco que ver con la historia y la persona real, pero el mundo que consigue crear es esplendoroso y muy rosa. La historia se centra en el personaje de la reina, mostrándonos su tierna llegada a la Corte, el desbordamiento de su frivolidad y la humildad que la tocó en los últimos años de su vida.

Leyendo a Rousseau en los prados de la Aldea

No es una película histórica y la reina esta construida de manera que cae bien, pero la cinta es belleza en estado puro: los escenarios, los colores, el vestuario, el maquillaje…la comida ¡ñam!…todo es pomposo, vistoso y muy, muy dulce. Esta película, pese a no tener un argumento sólido y estar plagada de silencios, es una de mis preferidas ya que consigue su objetivo: que te olvides del mundo mientras la ves y entres a la Corte por excelencia del XVIII.

Qu'ils mangent de la brioche!

jueves, 21 de junio de 2012

Le Roi Soleil

Adoro el teatro musical o como se les suele llamar: los musicales.
Creo que es la conjunción perfecta entre música, melodía, actuación y en algunas obras incluso danza.


Hay musicales que han hecho historia por su larga duración en cartel y por el amor que el público les profesa como, por ejemplo, Los Miserables o El Fantasma de la Opera.
Musicales que van más allá de la edad debido a sus adaptaciones en pantalla como El Rey León o La Bella y la Bestia.
Y musicales que, por desgracia, no tienen todo el crédito que merecerían como Notre-Dame de Paris, Wicked u Oliver!
Hoy vengo a mostraros un gran desconcido, el cual tuve la suerte de descubrir no hace mucho, pero que durante dos años revoluciono Francia; hablamos del musical Le Roi Soleil.
Esta obra traspaso fronteras y estuvo dos años, desde el 2005 hasta el 2007, de gira por Francia, Bélgica y Suiza.
El musical nos cuenta la historia del conocido mundialmente como Roi Soleil; Louis XIV de Francia, y es uno de los musicales más belloss que he tenido el placer de ver y escuchar. Una pequeña joya que me apetecia descubriros y animaros a ver: lo encontráis integro en Youtube...¡y con subtítulos en castellano! ¡No hay excusas para no verlo!


Y para que os pique la curiosidad os muestro esta maravillosa canción, Je fais de toi mon essentiel, interpretada por el magnifico Emmanuel Moire quien encarno a Louis XIV.


¡Disfrutad!

sábado, 9 de junio de 2012

Aujourd'hui je me sens un peu...Marie Antoinette


Desde que comencé a interesarme por todo lo relacionado con el siglo XIX soñé con tener un corsé, pero el presupuesto era limitado y el sueño, digamoslo así, un poco caro.
Además siempre he tenido el problema de la talla: soy bastante delgada y eso a veces complica las cosas en materia de corsetería, por lo que hasta hoy sólo me habia podido permitir un semirigido: que desde luego no tiene nada que ver con la sensación de llevar puesto un corsé con todo lo que ello conlleva.

Pero hoy, finalmente, he encontrado uno que me queda ajustado, con un precio de risa y además precioso: de color blanco con cintas y lazos. ¡Creo estar soñando!

domingo, 6 de mayo de 2012

Les Adieux a la Reine

Título original:  Les Adieux a la Reine


Año de estreno:  2012 (Actualmente en cines)
Director: Benoît Jacquot
Reparto: Diane Kruger (Marie Antoinette), Léa Seydoux (Sidonie Laborde), Virginie Ledoyen (Gabrielle de Polignac), Xavier Beauvois (Louis XVI), Noémie Lvovsky (Madame Campan), Vladmir Consigny (Paolo).

Gabrielle de Polignac y Marie Antoinette

Diane Kruger como Marie Antoinette


1789. En la víspera de la Revolución Francesa las personas que viven en la Corte de Versalles continúan con su liderazgo sin preocupaciones y con su vida sin inhibiciones, lejos de la creciente inquietud de París. Cuándo la noticia del asalto a la Bastilla llega a oídos de la Corte, los nobles emprenden su huida.
Pero Sidonie Laborde, la joven lectora de la Reina, se niega a creer los rumores, segura de que bajo la protección de Marie Antoinette ella no sufrirá ningún daño.
No sabe que esta a punto de enfrentarse a sus tres últimos días en Versalles.

Sidonie Laborde y Alice

Una película que, desgraciadamente, pasará por nuestro país sin pena ni gloria. Me entere del estreno de esta película casi de rebote y supe que me las iba a ver y desear para encontrarla en cartel.

Adoro la historia y la vida pomposa y sin límite de los últimos años de Versalles por lo que no podía faltar a esta cita con Marie Antoinette, aun que tuviera que verla en francés sin subtitulos. Por suerte, aun que son pocos los cines comerciales que la proyectan, yo encontré uno: una sala pequeña con sólo tres filas pero con la película doblada al castellano y sin el suplicio de tener que escuchar una película integra en francés sin entenderla al cien por cien.

Disfrute. Me gusto ver como se recibia la noticia entre los sirvientes de Versalles, dando así una vuelta completa a la visión que solemos tener sobre los hecho que ocurrieron a finales del siglo XVIII. Diane Kruger como Marie Antoinette me pareció soberbia en su papel de mujer sexualmente ambigua; más frívola y despreocupada que en otras versiones; una Marie Antoinette más realista que la de Sofía Coppola, por ejemplo. 
Me gusto Virginie Ledoyen como la Duquesa de Polignac, interesada y fría como se la describe en las memorias de la época y dejando de lado la comicidad por la que es conocida.
Y me gusto Léa Sydoux como Sidonie Laborde, el personaje en el que recae toda la acción de la película.

El vestuario, pese a no ser apurado para los últimos días de reinado, me entusiasmo. 
Recoge toda la pompa de la corte francesa y supongo que eso hace la película algo más comercial teniendo en cuenta que la gente asocia a Marie Antoinette con el Pouff y la ostentación.

El único punto negativo que le encuentro es que tienes que conocer la historia de la Reina para entender lo que sucede antes, durante y después del film. Sobretodo para saber que no hay una realidad indiscutible sobre si realmente Marie Antoinette llegó a sentirse atraída de manera sexual hacia Gabrielle de Polignac.
Mi recomendación seria darse un paseíllo por Wikipedia antes de ir a verla si no conoceis la historia de la Última Reina de Francia.

La despedida de Louis XVI

A mí me gusto, la disfrute y la recomiendo encarecidamente. Hay que dotar a este país de algo de cultura y evitar que sólo haya cuatro personas para ver una película que cuenta una de las historias más trascendentes de la humanidad.

La Corte de Versalles en la Sala de los Espejos


Nota  8 sobre 10
¿La recomendarías? Sí