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domingo, 16 de septiembre de 2012

Auguste Toulmouche


Nacido en Nantes en 1829 fue un pintor francés cuya obra, excepcional pero aún así desconocida, fue eclipsada por la de un joven Claude Monet.
Su primera exposición tuvo lugar en el año 1848, a partir de la cual recibiría, durante toda su vida, diversos reconocimientos culminando con su nombramiento como Caballero de la Legión de Honor en 1870.


Toulmouche retrataba escenas cotidianas, generalmente de interior, cuyas protagonistas eran hermosas mujeres de clase alta, captando con sencillez y maestría momentos llenos de belleza y sentimiento, desprendiendo en cada una de sus obras un aire de intimidad encantadora.
Emile Zola dijo de las mujeres que Toulmouche retrataba en sus obras que eran muñecas deliciosas.

Dolce far niente, 1877

Se convertiría en uno de los grandes pintores del Segundo Imperio, adorado y odiado a partes iguales. Amado por la belleza y el encanto de su obra intimista que recordaba al pasado movimiento Romántico y odiado por no sumergirse en el recién nacido Impresionismo.


Una mirada de admiración, 1868

Una belleza elegante, ?

Esperando al visitante, ?

La lettre d'amour, 1883

La toilette, 1889

Le baiser, ?

Le billet, 1883

Lectura, ?

La Vanidad, 1892

Podríamos decir de Auguste Toulmouche, sin miedo a equivocarnos, que su obra fue unos de los últimos coletazos Románticos del siglo XIX.

martes, 31 de julio de 2012

1830 y la moda


Los años que van desde 1830 hasta 1839 son los grandes olvidados de la moda del siglo XIX y es que es cierto que la moda romántica, o isabelina como se la conoció en España, es cuanto menos, especial. 

La moda de este período podría definirse con la palabra “exageración”; grandes mangas, cinturas imposibles, busto redondeado, peinados de jirafa y sombreros enormes.
Sin embargo, y aun que pueda parecer extraño, esta moda es una de las que más me gusta. Quizás sea por su excentricidad o por el simple hecho de conocer como esas damas tan elegantes se las apañaban entre tantos y tantos metros de tela.

Una dama lista para pasear por las calles.

La moda de 1830 se caracteriza por la amplitud, rompiendo con la figura lineal que se había impuesto hasta bien entrado el año 1820. 1830 dispara el volumen en los hombros y en las caderas, siendo el predecesor del estilo crinolina, que comenzara a hacer su aparición allá por 1840. Los peinados y sombreros elaborados ponen la guinda a este pastel de telas.

El romanticismo en el arte tuvo una influencia directa a la hora de vestir; si en el arte se buscaba la exaltación de los sentimientos en los atuendos se buscaba precisamente esa misma primera sensación.

Un traje de mascarada.

El traje_________________________________________________________________

Ropa interior de la época.
En 1830 estaban en boga las mangas gigot y las faldas con volumen, conseguidas a base de superponer enaguas,  buscando la menudez de la cintura. Los volúmenes ayudaban al corsé a cumplir su cometido, rechazando así la moda imperio, que elimino las curvas femeninas. En este periodo los largos de los trajes se acortaron a la altura de los tobillos más o menos hasta 1835 cuando la altura volvió a fijarse a ras de suelo.
Las telas rígidas y los brocados volvieron a ponerse de moda, llegando incluso a reciclarse vestidos del pasado siglo XVIII.

Debido a la estructura que los trajes adquirían en la zona de los hombros se pusieron de moda las pelerinas, cuyo cometido era cubrir los hombros y el pecho durante el día en los trajes con escotes amplios.


El escote barco era común en la época, para así dar sensación de anchura en pecho y hombros.

Corsé de la época.

Los trajes de día tenían escotes altos o cerrados, con mangas gigot largas y más abullonadas en la parte alta del brazo para así facilitar los quehaceres. Los materiales solían ser rígidos, de colores generalmente oscuros ,salvo en verano, y con estampados sencillos.

Escena cotidiana.



Traje de día, típico de las grisetas. / Traje de día en tono claro.
                                        
Traje de día de verano. 

Traje de día (se habría llevado con pelerina.)


Sombrero (Bonnet) de la época.

Los trajes de noche, por el contrario, tenían escotes amplios y mangas cortas abullonadas sobre los hombros. Los guantes eran muy comunes y se llevaban a la altura del codo. 
Los materiales solían ser más ligeros, de colores claros y estampados finos y elegantes. 
La pasamanería o cualquier tipo de accesorio se llevaban en el bajo de la falda.

Traje de noche de la primera mitad de 1830. / Traje de noche de la segunda mitad de 1830.


Traje de noche de manga francesa.  

                                                             Vestido de novia de la época.


El calzado era plano y de punta cuadrada. Los materiales con los que se fabricaba solían ser: piel, para el calzado diurno y satén, para el calzado de noche. 
Las botas bajas eran comunes en invierno.




El cabello________________________________________________________________

En los años de 1830 el peinado más común era con la raya en medio, con elaborados recogidos con rizos o trenzas, tanto a los lados de la cabeza como en la coronilla. 
El flequillo, aun que poco común, se llevaba por encima de la ceja y con una forma ligeramente redondeada.
El peinado más usado en la época.

Los adornos de cabello se usaban mucho y como en los trajes se buscaba el exceso con tocados grandes y recargados. También eran muy comunes los  turbantes.

Peinado recogido sobre la coronilla. 

Peinado con  rizos.